Estudios de Memoria

Irene Zóttola

Este proyecto nace de la necesidad de recordar a un referente fundamental en mi crianza y forma de entender el mundo, pilar de muchos aprendizajes y reflexiones sobre la vida y el paso del tiempo.

En la memoria hay una parte consciente y voluntaria, pero también hay un mecanismo emocional que se pone en marcha a partir de estímulos externos, justo cuando se activan recuerdos de experiencias propias o ajenas que forman parte de la identidad y que regresan al margen de nuestras voluntades.

El recuerdo no es sólo el acontecimiento: es el hecho y su sentido, la interpretación que tiene para nosotros. Son referentes y fundamentos en nuestra identidad como individuos.

Estudios de Memoria trata de representar esa fragmentación temporal de los recuerdos en instantes y conversaciones con mi abuela en dos direcciones: el suyo en recordar su propia vida y el mío en recordarla a ella.

Ser consciente de su final hace que se intensifique cada encuentro, del cual extraigo secuencias de momentos significativos de nuestra relación y nuestro vínculo, esforzándome de forma consciente en memorizar detalles de su cuerpo y de nuestras conversaciones.

La forma de obtener y procesar las imágenes de manera analógica y trabajarlas lentamente en el cuarto oscuro refleja ese paso del tiempo sobre los distintos materiales, preservando el recuerdo de su imagen y su palabra sobre los arañazos y el propio desgaste de la memoria.

Como la casa mía

Laura Carrascosa Vela

Como la casa mía retrata el encuentro entre dos mujeres jóvenes de distintas culturas que comparten un mismo anhelo: encontrar su lugar y hacer hogar.
El proyecto es una deriva hacia el interior de la protagonista. Durante tres años y medio acompaño a Xirou en su crecimiento -desde los 21 años hasta los 25, cuando se entra en la adultez-, en su necesidad por descubrir y construir un hogar fuera del hogar natal.

Conocí a Xirou Xiao en 2014. Mientras hacíamos fotos charlábamos sobre nuestras dudas: ¿qué futuro nos espera? ¿qué esperan nuestras familias de nosotras? ¿ese futuro está lejos de casa? ¿qué es casa? ¿podré convertirme en mi propia casa? ¿qué significa ser china o española? ¿podremos llegar a ser una gran comunidad?

“Xi” significa fuerte o rápido y “rou”, suave. Su abuelo eligió este nombre porque deseaba que la pequeña llegase a ser una mujer fuerte pero suave al mismo tiempo. Me imagino a su abuelo como un versado en taoísmo pensando en las palabras de Lao Zi cuando dice que los seres vivos nacemos blandos y débiles y al morir quedamos secos, rígidos y duros. Así “quien sea rígido e inflexible es un discípulo de la muerte” y “quien sea suave y adaptable es un discípulo de la vida”. Así, quien se abra a nuevas relaciones, estará creciendo constantemente.

www.lauracvela.com

Woman go no’gree

Gloria Oyarzabal

Woman go no’gree es una propuesta que explora las intersecciones de género, historia y creación de conocimiento para repensar nuevas formas de observar. Parte de la investigación llevada a cabo por la autora a partir de su residencia en Art House Foundation de Lagos (Nigeria) y de la lectura de la obra de una controvertida escritora feminista Oyèrónkẹ́ Oyěwùmí, Invention of Women: Making an African Sense of WesternGender Discourses, “una voz descolonizadora que pone en cuestión los marcos teóricos racionales que construyen la categoría del género de manera universalista.”

Los imperios, por su propia naturaleza, encarnan e institucionalizan la diferencia, tanto entre la metrópoli y la colonia como entre los súbditos coloniales. El imaginario imperial inunda la cultura popular. Las categorías de género eran un tipo de “nueva tradición” de bio-lógica que el colonialismo europeo institucionalizó en la mayoría de culturas africanas. Repensar el género como una construcción occidental: el mapeo poscolonial de los enfoques distintivamente europeos del feminismo que ha venido desarrollando en las últimas décadas la “cuestión de la mujer”. Necesitamos ver el imperialismo, la colonización y otras formas de estratificación globales y locales, que llevan a la conclusión de que el género no puede separarse del contexto social y de otros sistemas de jerarquía. Por lo tanto, los tres conceptos centrales que han sido los pilares del feminismo, la mujer, el género y la sororidad, solo se entienden con una cuidadosa atención a la familia nuclear patriarcal de la que surgieron, modelo familiar que está lejos de ser universal.
¿Podemos suponer que las relaciones sociales en todas las sociedades están organizadas en torno a la diferencia sexual biológica? ¿Es el cuerpo masculino en las sociedades africanas visto como normativo y, por lo tanto, un canal para el ejercicio del poder? Una consecuencia del eurocentrismo es la racialización del conocimiento: Europa se representa como la fuente del conocimiento y los europeos, por lo tanto, como pensadores. Además, el privilegio masculino como parte esencial del ethos europeo está implícito en la cultura de la modernidad. ¿Qué pasa si los modelos de la modernidad nos llevan a una nueva visión del “otro”?.

El género es, ante todo, una construcción sociocultural. Tal vez la Historia sea capaz de superar la adscripción social y simbólica solo por la diferencia de sexo y abrir el rango a otros factores para la construcción de la identidad.

http://www.gloriaoyarzabal.com/